Si alguna vez has pasado por el Centro Histórico de Guadalajara y levantaste la vista hacia el reloj del Palacio de Gobierno, quizá no lo notaste, pero ahí permanece una de las marcas más curiosas de la historia de la ciudad: un orificio de bala asociado a 1915, en plena Revolución Mexicana.
Lo más sorprendente es que este pequeño detalle se ha convertido en una de las anécdotas históricas más contadas sobre el Centro de Guadalajara.
Aunque miles de personas caminan frente al edificio todos los días sin saber que existe, el agujero está justo entre las manecillas.
¿Por qué hay un balazo en el reloj del Palacio de Gobierno?

La historia se remonta al 30 de enero de 1915, cuando tropas villistas recuperaron Guadalajara de manos de los carrancistas.
Según la versión más difundida por cronistas e historiadores, el coronel Jesús Medina disparó contra la carátula del reloj del Palacio de Gobierno para detenerlo y dejar registrada la hora en que la ciudad fue tomada.
El impacto alcanzó la carátula del reloj, que se detuvo y permaneció durante años como un recuerdo visible del conflicto armado.
El balazo que “sobrevivió” a una restauración
Con el paso del tiempo, el cristal original terminó deteriorándose. Durante una restauración fue reemplazado, lo que generó críticas porque desaparecía una de las huellas históricas más conocidas del edificio.
Finalmente, se decidió colocar un nuevo cristal en el que se recreó el orificio para conservar este símbolo de la historia tapatía, aunque algunos especialistas señalan que la ubicación no quedó exactamente igual a la original.
Hoy, ese pequeño agujero continúa despertando la curiosidad de visitantes y locales, recordando un episodio ocurrido hace más de un siglo.