¿Sabías que muy cerca de Guadalajara hay un sitio histórico que pocos conocen? Se trata de las Ruinas de Chimulco, en Amatitán, un lugar que parece detenido en el tiempo.
Este espacio fue construido hace aproximadamente 300 años, en pleno siglo XVIII, y en su época de esplendor funcionó como un exclusivo balneario para las clases altas.
Se cree que familias prominentes de la región lo mandaron edificar como un punto de reunión para nadar, comer y relajarse.
Qué encontrarás en las Ruinas de Chimulco

Hoy, este sitio histórico se ha transformado en un plan perfecto para una escapada diferente.
Dentro del complejo encontrarás un restaurante donde puedes disfrutar desde pizzas hasta vino, rodeado de áreas verdes ideales para pasar la tarde.
Pero lo más impresionante sigue intacto:
- Una alberca cerrada con cuatro paredes al estilo árabe, alimentada por un qanat (un acueducto subterráneo de origen persa).
- Un túnel de aproximadamente 50 metros de longitud, que puedes recorrer y que se conserva casi como hace siglos.
La mezcla entre historia, arquitectura y naturaleza hace que este lugar se sienta completamente fuera de lo común.
Qué más hacer en Amatitán

Si ya estás en Amatitán, vale la pena aprovechar el viaje para explorar otros puntos interesantes:
- El Templo de la Inmaculada Concepción, reconstruido por el reconocido arquitecto Luis Barragán.
- La Hacienda San José del Refugio, una de las tequileras más antiguas del país.
- El Museo Interpretativo del Paisaje Agavero y las Antiguas Tabernas, donde se cuenta la historia del tequila y el origen de la región.
- Recorridos por el paisaje agavero… ¡incluso en globo aerostático!
Recomendaciones para tu visita

Toma en cuenta que Amatitán suele ser más caluroso y seco que Guadalajara, así que lo mejor es ir preparado:
- Lleva bloqueador solar
- Usa calzado cómodo
- Hidrátate bien durante el recorrido