Si sueñas con una escapada de playa que parezca sacada de Pinterest, tienes que conocer La Joya de Chamela: una casita completamente rosa, rodeada de palmeras y silencio.
A unas cinco horas desde Guadalajara se encuentra la Costalegre de Jalisco, un destino menos explotado por el turismo con playas semivírgenes y vegetación tropical.
En medio de este paisaje está ubicado este hermoso hospedaje que sobresale de entre los demás por su linda arquitectura y vistas.
Un refugio íntimo, fotogénico y hecho para desconectar de todo. ¡Te contamos cómo es pasar unas noches ahí!
Pasar unas noches en la Joya de Chamela

Puedes rentar la propiedad por completo o por pisos, ya que cada nivel tiene tres habitaciones. En la planta baja te espera una alberquita privada y una hamaca perfecta para pasar horas leyendo. La privacidad es absoluta.
Cada rincón está cuidado al detalle: paredes color rosa, muebles artesanales, y una decoración aesthetic que la hace increíblemente fotogénica.
En las áreas comunes hay una alberca climatizada y un rooftop que se convierte en el mejor lugar para ver los atardeceres.
Tiene televisión, aire acondicionado, internet, cocina equipada y todo lo que puedas necesitar, pero la verdad es que apenas lo usas porque la nada termina por cautivarte.
A unos minutos de la playa
Este hospedaje está rodeado por la Reserva de la Biosfera Chamela-Cuixmala, una joya natural poco explorada con un montón de especies endémicas, incluyendo una gran variedad de aves que se van apareciendo a simple vista entre los árboles.
Desde aquí puedes explorar playas cercanas o tomar un barquito en Punta Pérula para conocer Isla Cocinas, con sus aguas cristalinas y arena clara.
Despertar aquí es distinto. El silencio es real y el ritmo del día lo marcan cosas tan simples como leer bajo la sombra, dormir una siesta o ver cómo el cielo cambia de color con una cerveza en mano.
En La Joya de Chamela uno se reconcilia con lo esencial. Es el lugar perfecto para desconectarte del mundo y reconectar contigo.

