En 1950, cuando Guadalajara soñaba con convertirse en una ciudad moderna, alguien se atrevió a hacer lo impensable: mover un edificio completo de 1,700 toneladas sin desalojarlo.
El responsable de esta gran hazaña fue el ingeniero Jorge Matute Remus, quien literalmente dijo: “No lo tiren… vamos a empujarlo”. ¡Así fue!
El plan era ampliar la Avenida Juárez para convertirla en una de las principales arterias de la ciudad. Sin embargo, había un importante obstáculo: el edificio de la Telefónica Mexicana, atravesado justo en medio.
Derrumbarlo significaba un gran gasto y dejar incomunicada a Guadalajara durante meses. Así que Matute Remus propuso algo nunca antes hecho en México: desplazarlo completo.
El día que Guadalajara movió un edificio de 1,700 toneladas

El plan parecía sacado de una película, pero funcionó. Llegado el día, el edificio fue montado sobre vigas de acero y se usaron rodillos metálicos y gatos hidráulicos operados a mano para moverlo.
Avanzaba solo milímetros por minuto y no solo lo desplazaron 12 metros, sino que además lo giraron cinco grados para que quedara alineado con la nueva avenida.
Aquí viene la parte más increíble. Mientras el edificio se movía, las operadoras seguían trabajando adentro como si nada. Incluso, se cuenta que metió a su esposa y a su hijo pequeño dentro del edificio durante el traslado para darle tranquilidad a los trabajadores de que todo estaría bien.
El movimiento inició el 24 de octubre de 1950 y terminó el 28 de octubre. ¿El resultado? Cero grietas, ningún cristal roto y servicio telefónico intacto.
Una hazaña de la ingeniería que se puede seguir viendo

Actualmente el edificio sigue existiendo en la esquina de Avenida Juárez y la calle Donato Guerra, en el centro de Guadalajara.
De hecho, tiene una escultura realizada en bronce del ingeniero con una mano apoyada directamente contra la pared del edificio que dice:
“Al Ing. Jorge Matute Remus (1912 – 2002). Ingeniero civil que realizó la traslación de este edificio”.
Sin lugar a dudas, una de las hazañas de ingeniería más impresionantes y queridas de la historia de Guadalajara.